Cómo en interrogaciones indirectas

En un correo, una lectora me consulta sobre el uso de como o cómo en el siguiente ejemplo: «Este libro nos cuenta sus costumbres y como satisfacían sus necesidades básicas»*.

Ella me comenta que no entiende si se trata de un uso interrogativo indirecto o no. En otro artículo, yo ya explicaba que cuando lleva tilde, se puede reemplazar por «de qué manera» o «de qué modo». Además de este truco, es útil comprender que las dos formas tienen entonaciones diferentes. Cuando se trata de una interrogación indirecta, la voz se coloca en un tono más agudo al habitual, similar al que se emplearía en una pregunta.

En la oración referida, como se entona en un tono diferencial, que es el que se emplea para interrogar (¿cómo?), por lo que debe llevar tilde:

 «Este libro nos cuenta sus costumbres y cómo satisfacían sus necesidades básicas».

¿Fuera o sería?

Hace unos meses recibí un mail de una lectora del blog. Me contaba que un amigo utilizaba la palabra fuera en casos en los que iba sería y me consultaba si existía una regla sobre esto.

Los ejemplos eran los siguientes:

«Fuera muy rico comer sushi»
«Oye ¿fuera malo que él vaya?»
«Fuera interesante ir a ver esa película.» 

Es decir, en vez del condicional, él opta por el pretérito imperfecto del subjuntivo. Es la primera vez que me encuentro con este empleo del imperfecto y no creo que podamos explicarlo a partir de una norma. Cada tiempo y modo verbal del paradigma del español poseen contextos de uso diferenciados y en este caso se están cruzando. La persona que me escribía es de Bogotá, pero no sé de dónde es su amigo. ¿Alguien sabe si este uso está extendido en alguna región? 

Por lo pronto, les recuerdo que en las oraciones que plantean condiciones, la frase que lleva el si nunca se construye con condicional sino con imperfecto: *si tendría, *si podría, *si llegaría, son incorrectos; lo adecuado es: si tuviera, si pudiera, si llegara.  

¿El alerta o la alerta?

Un lector del blog me consultaba hace unos días si el sustantivo alerta era femenino o masculino, ya que observaba ambos usos.

Para despejar dudas sobre género, lo mejor es siempre acudir a la RAE y ver qué dice la entrada de la palabra en cuestión.

alerta
Del it. all'erta.
1. adj. Atento, vigilante.
2. f. Situación de vigilancia o atención.
3. m. o f. Aviso o llamada para ejercer vigilancia. U. m. c. f.
4. adv. Con vigilancia y atención. Andar, vivir, poner alerta.
5. interj. U. para excitar a la vigilancia.

¿Cómo se interpreta esto? Veamos las acepciones que nos importan. Estas son la dos y la tres, que señalan usos como sustantivo y que son bastante similares. Entonces, de esto se desprende que en la acepción «situación de atención  o vigilancia», el término se emplea únicamente en femenino: «Los soldados están en una situación de alerta máxima».

En cambio, cuando significa «aviso o llamada para ejercer vigilancia», se admiten los dos géneros: «El alerta meteorológico/ La alerta meteorológica». En esta opción, además, el diccionario señala que es usado más como femenino (U. m. c. f.), por lo que para evitar complicaciones, lo mejor es siempre utilizarlo así.

¿Currículum o curriculum?

La palabra curriculum se escribe en cursiva sin tilde cuando le sigue la palabra vitae y en redonda y con tilde, en caso contrario.
Es un criterio bastante razonable: la expresión completa se considera como un latinismo y como tal, se adopta la cursiva para señalar que forma es extranjera (por eso no corresponde la tilde). En cambio, cuando se emplea el término currículum en solitario, la tilde y la redonda señalan que este se ha adaptado al español. 

Cursiva en extranjerismos

Son extranjerismos las palabras que pertenecen a otras lenguas, pero que están incorporadas al español. Lo que suele causar confusión es que en algunos casos se deben escribir en letra redonda y en otros, en cursiva.

La norma pide que se emplee cursiva cuando se conservan la grafía y la pronunciación originales. Es decir, en estas palabras se pueden observar rasgos gráfico-fonológicos ajenos a la ortografía del español. Por ejemplo, la forma jazz (que nosotros pronunciamos como «yaz» y que contiene la doble z), o el término software, entre otras.

En cambio, se mantienen en redonda las que han sido incorporadas a la lengua porque no incluyen combinaciones gráficas ajenas a las nuestras, ni suponen una pronunciación diferenciada. Es el caso de los términos web o sándwich.

Desde mi punto de vista, el asunto tiene algunos bemoles, ya que si siguiéramos a rajatabla la norma, deberíamos escribir siempre pizza en cursiva (la zz no es propia del español) y es una palabra muy incorporada a nuestro vocabulario cotidiano como para enajenarla así. También debería asumirse que todo el mundo pronuncia la d final en la palabra récord. De todos modos, el criterio es claro y es práctico: la cursiva cumple la función de resalte, y sirve para advertirle al lector que esa palabra no se pronuncia con los códigos del español.